CULTURA

10 de septiembre 2018

Editorial cartonera e inclusiva «Arriba del Pegaso» diseña libros del reciclaje

Integrantes Editorial Arriba del Pegaso

Parte del equipo de personas que trabaja en Editorial Arriba del Pegaso, algunos de ellas sostienen en sus manos libros que diseñan con material reciclado. 

Por Vasti Abarca

Como cada miércoles en la mañana, el grupo de Ediciones Arriba del Pegaso se reúne a trabajar en sus próximos libros. Desde hace un tiempo su centro de operaciones es el Centro Artístico y  Cultural de Juventud en Providencia. En el espacio de co-work ubicado en la calle Manuel Montt se escucha a todo volumen la canción popera de los 80 «Never gonna give you up» mientras el equipo Pegaso se sumerge en sus creaciones artísticas y literarias.

«Estar arriba del pegaso es: libertad, hacer lo que a uno le gusta, es una explosión cósmica, libertad para el corazón y la mente, poder decir lo que queramos sin acomplejarnos, es buscarme a mi mismo, poder aceptar la propia vulnerabilidad sin tener vergüenza ni miedo. Ver que no somos todos iguales, florecer, amor, belleza, inclusión», extracto video presentación de la editorial.

El comienzo de la historia de la editorial cartonera se remonta al año 2012 en el Centro de Rehabilitación de Salud Mental Renoval, donde la psicóloga y arte terapeuta Camila Ovalle realizaba terapias grupales a través del arte. «Ahí hacíamos teatro espontáneo, artes plásticas y literatura. El grupo del taller de literatura se embaló y se les ocurrió sacar un libro, aunque de inmediato se empezaron a cuestionar si lo podrían lograr, por la baja autoestima.  Cuando uno pasa por crisis y ha sufrido bullying, la confianza en sí mismo baja. Pero el grupo se fue aleonando y sacamos el libro «Cuando la voz sale del nido» que fue financiado por una farmacéutica», recuerda la psicóloga, mientras se preocupa de coordinar las impresiones de los próximos libros.

Primer libro del taller literario

Primer libro del taller literario con el nombre de «Cuando la voz sale del nido», en la portada una pintura representativa de la figura humana.

Sin embargo, el grupo se sintió utilizado por la farmacéutica. «Nunca se interesaron en quiénes éramos, no hubo un genuino interés», explica Camila. Afortunadamente, no se quedaron en el mal rato, se encontraron con la escritora Claudia Apablaza que les mostró el mundo de las editoriales cartoneras. «Ahí descubrimos que uno podía aprender los medios de producción para hacer un libro con nuestras propias manos».

«Más que hacer 500 ejemplares de un libro convencional, lo que nos importa es el arte del objeto, que cada libro es distinto. Uno aprende una serie de habilidades, desde diagramar, imprimir, ilustrar, cortar, guillotinar, coser, encuadernar, ilustrar, pintar hasta explorar distintos materiales de reciclaje«, detalla la arte terapeuta. «Cuando decidimos ser una editorial cartonera nos pusimos el nombre ‘Arriba del Pegaso’ y seguimos al alero de Renoval».

Emprender vuelo

El quehacer de la editorial tiene directa relación con la creatividad, la expresión de vivencias, emociones, ideas, historias, angustias, sueños; los cuales se manifiestan a través de la escritura e ilustración, creaciones que se hacen en un taller colectivo donde la solidaridad, la escucha, la critica constructiva, el humor y la creación conjunta son las herramientas fundamentales para dar vida a sus libros.

Los integrantes de la editorial cartonera explican su avance como «cuando ya es necesario partir de casa para poder seguir creciendo». Pasaron de hacer reuniones solo en el centro de rehabilitación, a empezar a explorar los distintos lugares de la ciudad, como cafés literarios y centros de creación artística.

Camila Ovalle

Camila Ovalle de editorial Pegaso sostiene una de las creaciones de quienes participan y trabajan en ella.

El taller partió el 2012, el 2014 sacaron su primer libro, en 2015  se constituyeron como editorial cartonera y empezaron a ocupar la ciudad. «Cuando este año decidimos independizarnos del centro, ahí las familias empezaron a aportar para la editorial con la mirada a largo plazo, de que esto se vaya solidificando y que en vez de pagar, logremos que los integrantes reciban un sueldo. La plata de las ferias en las que somos expositores la repartimos, a veces ganamos $200 cada uno y a veces $10.000, estamos explorando y aprendiendo del mundo de la autogestión», dice Camila Ovalle.

La música pop sigue sonando y las diez personas de Arriba del Pegaso no dejan de trabajar. Les prestan el espacio los miércoles desde las 10 de la mañana hasta la una de la tarde. No hay tiempo que perder.

«Nosotros queremos mostrar que personas con funcionalidades y capacidades diferentes pueden aportar a la cultura del país y tener un trabajo que nos haga felices. Si nos quieren invitar a ferias, conversatorios, seminarios o a dar talleres, donde compartir nuestra experiencia y enseñar el oficio y vender nuestros libros: estamos listos y preparados», enfatiza la psicóloga.

Sin veneno

Roberto Barros estudió Licenciatura en Arte con mención en pintura y también es profesor en el área. Fue diagnosticado con esquizofrenia en el 2000. Llegó a la editorial hace dos años y se encarga principalmente de pintar las portadas, aunque también escribe poesía. «Nosotros somos inclusivos por naturaleza», recalca mientras conversa con el equipo de trabajo. «Aquí me puse a escribir, antes hacía canciones y acá las transformé en poesía, después me empecé a meter en las novelas cortas. Este es un ambiente sano, no hay veneno. Parte de la terapia es que uno esté con gente que te hace bien, es rico trabajar acá», comenta el pintor que busca entre la pila de libros uno que pintó de manera reciente.

Roberto Barros, pintor

Roberto Barros esta en medio de maderas, en el espacio de trabajo compartido donde Editorial Arriba del Pegaso funciona cada miércoles.

De los diez integrantes de la editorial cartonera, que tienen entre 25 y 45 años, todos están graduados de 4° medio, tres tienen títulos universitarios y cuatro trabajan en oficios como reponedor o vendedor.

«Nos inspiramos con la genialidad de la locura para construir un mundo más inclusivo, respetuoso y que valora las diferencias», editorial Arriba del Pegaso.

La psicóloga cuenta que hicieron un concurso en los que invitaron a personas «normales» a salir del clóset y contar su locura. «Es injusto que solo la gente que tiene un diagnóstico pague el pato de ser discriminados por locos, si en realidad el mundo está bastante loco», asegura Camila Ovalle.

Angeline Reyes, arquitecta y arte terapeuta también, dejó su trabajo en arquitectura para enfocarse totalmente en la editorial. «Trabajé tres años como arquitecta y lo dejé, ahora llevo acá dos años y no lo dejaría, es totalmente distinto. Acá uno sabe que realmente está ayudando, se nota en los chiquillos, es distinto, vale la pena. De repente una sale muy cansada, pero es genial porque una ve los frutos y que ellos siguen avanzando, es complicado pero gratificante».

La editorial Arriba del Pegaso estará en la Feria Internacional Cartonera de Santiago, desde el 19 al 21 de octubre de 2018. Los libros de Arriba del Pegaso están todo el año disponibles en la librería Qué Leo de Ñuñoa (Simón Bolivar 4800).

Libros de la editorial

Varios libros de ediciones Arriba del Pegaso sobre una mesa de madera, son de variados colores, en todos se usa material reciclado.