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15 de junio 2018

Robinson Méndez deportista paralímpico: «Los momentos malos los transformé en gasolina para cumplir mi sueño»

Robinson Méndez, el otrora tenista paralímpico que llegó a ser número 11 del mundo, hoy transita por otra vereda. Del deporte blanco pasó al paracanotaje. ¿La razón? Ser aún más competitivo en el mundo del deporte.

Por Lucas Figueroa 

Jugaba en las divisiones inferiores de Palestino cuando una bala loca que se alojó en su medula espinal lo obligó a aprender a convivir con un paraplejia. A pesar del tremendo impedimento físico que enfretaba, Robinson Méndez no dio el brazo a torcer y siguió fuertemente ligado a lo que era su pasión, el deporte. En entrevista con SIGA Chile, el atleta paralímpico se dio tiempo de contar parte de su historia, la importancia de la actividad a la hora de rehabilitarse y las charlas motivacionales que imparte en las que hace hincapié que los sueños sí se cumplen.

– ¿Cómo fue el proceso de adaptación a la silla de ruedas, a una nueva vida?

Fue un proceso largo. Fue un tiempo de rehabilitación no tan solo por la movilización de las piernas. Los kinesiólogos en Teletón también se ocupan de que aprendas a devolverte en la vida social, en la vida normal, en la vida cotidiana. Como, por ejemplo, si es que vas rodando y te caes de la silla, ellos te enseñan técnicas de cómo poder volver subir; técnicas para ponerte un pantalón, un calcetín. También a trasladarte en tu vida diaria lo más autosuficiente que se pueda. Así después te devuelven a la vida cotidiana para que no te cueste tanto.

– ¿Por qué el deporte y  en específico el tenis?

Porque recuerdo que el año 98 se hizo el primer abierto de tenis en silla de ruedas internacional, en donde participaron muchos tenistas alrededor del mundo.  Entonces, ahí sentí que sí se podía lograr mi sueño que era representar a mi país, vestir la polera de la selección chilena. El tenis me devolvió un poquito esas ganas de vestir la camiseta de Chile. El tenis en ese momento caló hondo en mi sangre nuevamente para decir: ‘vamos Robinson, que tu sueño no se ha ido.’

– ¿Qué tan importante fue el deporte en el proceso de rehabilitación?

Para mí fue esencial. Para los que trabajan día a día en una oficina o en cualquier trabajo, salir a trotar o hacer algún deporte, o salir a chutear con unos amigos en  una pichanga,  te desestresa.  Entonces para mí fue una gran ayuda el poder hacer deporte; subsanar el trauma que era no poder caminar para toda la vida y que mis sueños de representar a Chile, y algún día poder jugar en Colo Colo, se esfumaran. Pero sin dudas que el deporte es un gran rehabilitador. Sin duda que el deporte te enseña muchos valores y a mí me ayudó muchísimo a salir a flote.

– ¿Cómo era el financiamiento los primeros años?

Al comienzo soñaba con viajar por el mundo y obviamente vistiendo la camiseta de Chile. Fue de a poco. Recuerdo que mi primer torneo internacional fue un mundial junior, en el que solo jugaba nacionales porque no tenía lucas para viajar. Y eso lo costeó la Federación Nacional de Tenis. Después de eso, Chile y la Teletón vieron mi potencial y ellos decidieron pagarme algunos torneos. Recuerdo que el 2002 fui uno de estos típicos casos Teletón que vemos en las 27 horas de amor. Al final de esa entrevista con Don Francisco, entró un gerente de un auspiciador con la sorpresa de que esa empresa grande me iba a apoyar con los torneos, a los que tanto quería ir. Y bueno, fueron años y años de viajes. Tuve casi dos décadas de tenista y viajé y sigo viajando por todo el mundo. Un año en el que jugué más torneos, que fueron 29; 28 fueron fuera de Chile. Todos esos años así. Fue un sueño cumplido que la Teletón y esta empresa lograron ayudarme a concretar

– ¿Cuáles son las principales piedras de tope de ser deportista paralímpico?

Fueron muchas, como el  no poder tener una buena raqueta. Cuando chico todos te hacían la típica pregunta de qué querías ser cuando grande y mi respuesta era tenista y viajar por el mundo. Pero no te creían. Entonces muchas veces me echaba morir y dices «no lo voy a lograr». Era chico. Pero para mí no fueron piedras de tope, al contrario,  fueron ocasiones que me dieron más fuerzas para seguir y cumplir mi sueño. Pero en general,  siempre me apoyó mi familia y pude lograr mi sueño. Tuve piedras de tope. Pero tengo una capacidad de resiliencia muy grande. Entonces, los momentos malos los transformaba en gasolina para poder cumplir mi sueño, que era lograr ser lo que hoy soy. 

Imagen rescatada de bíobíochile.cl

Imagen rescatada de bíobíochile.cl

– ¿Cuáles son los logros que más recuerdas jugando tenis?

Sin dudas fue el primer torneo que gané. Porque eso ya me demostraba que estaba haciendo las cosas bien. Con 18 años fui el primer tenista paralímpico que ganó un torneo fuera de Chile, que fue el Perú Open. Tuve muchos momentos lindos como mis cuatro participaciones en juegos paralímpicos. Fui dos veces abanderado. En Atenas 2004 y Beijing 2008. Las dos platas sudamericanas en el 2014 donde estuvo presente toda mi familia.

– ¿A qué se debe el cambio de deporte?

El cambio de deporte se debe simplemente porque en el deporte paralímpico se categoriza por tipo discapacidades. El tenis en silla de ruedas, no. Jugaba con tipos que tenían la amputación de una pierna. Otros que cojeaban y tenían muchas más facilidades que yo, que uso silla de ruedas toda la vida y tengo menos músculos, menos conexiones musculares. Entonces estaba en desventaja. Sentía que ya había cumplido en el tenis. Soy un atleta que no se iba a estar arrepintiéndome de por qué no me cambié de deporte. En el paracanotaje compito con tipos que tienen similar discapacidad. Eso ya se traduce. O sea, en un año y medio ya soy vice campeón panamericano, sudamericano y séptimo a nivel del mundo y primero en canoa polinésica. Entonces siento que lo hice bien al cambiarme porque mi principal objetivo siempre ha sido ganar más medallas para Chile.

– ¿Tus expectativas con el paracanotaje?

Cuando uno va cumpliendo y pasando etapas quiere más. Quiero más y quiero ganar una medalla en los Juegos Paralímpicos.

– ¿Cómo nace la relación con Colo Colo?

Me acerqué a Aníbal Mosa, yo lo llamé. Él ya me ubicaba por Under Armour y llegué a él, lo llamé. Le impuse  mi inquietud, mi proyecto a futuro. A él le encantó. Él sabe que soy un hincha acérrimo, un hincha leal con mucha pasión hacia el club. Se dio todo en la junta directiva y creyeron en mi proyecto. Para clasificar, ojalá a los juegos 2020 en Tokyo. Para eso necesitaba ayuda monetaria para seguir avanzando. Porque con el tenis lo había perdido todo al retirarme. Estoy feliz porque me ayudaron a cumplir mi sueño que era poder algún día vestir la camiseta de Colo Colo.

RM CC

Imagen rescata de de Alairelibre.cl

– ¿Qué temas que abordas en la charlas motivacionales?

Me dedico a las charlas desde el año 2010. Es otra entrada económica y ayudo a distintos tipos de personas, tanto a niños, escolares, a los equipos de las mineras. También en universidades. Si es que les ayudo contándole mi historia de vida, ayudando a que se aferren para que cumplan su sueño y que el día de mañana se levanten cuando estén medio cansados de los estudios, de la pega; decir que las cosas se pueden lograr con esfuerzo y paciencia.