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03 de octubre 2017

Wanda Díaz-Merced: escuchando las estrellas

El pasado martes 26 de septiembre en la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales la astrofísica puertorriqueña con discapacidad visual realizó la charla “Escuchando el lado invisible de la astronomía”, en el marco del ciclo charlas y noches de telescopio UDP a cargo del Núcleo de Astronomía de la Universidad, donde explicó su método de estudio del universo con el que logró recuperar el dominio de su trabajo. Ahora defiende la inclusión en la comunidad científica.

Por Catalina Ellies

Wanda Díaz-Merced cuando niña soñaba con ser astronauta. Primero transformando la cama de su hermana en nave espacial y después haciendo carrera de Física en la Universidad de Puerto Rico. En medio de sus estudios, una retinopatía diabética la dejó ciega, ya no podía ver, pero buscó su propio método para estudiar el espacio, escuchando las estrellas. Ahora, tras completar un doctorado en análisis de datos del espacio en la Universidad de Glasgow, trabaja en el Observatorio Astronómico de Sudáfrica en Ciudad del Cabo, desde donde observa el espacio con sonido en la Escuela Armstrong para ciegos de Puerto Rico y en la Escuela para Ciegos de Ciudad del Cabo.

El sistema de estudio de la astrónoma se llama sonorización, que transforma los datos obtenidos de los telescopios en sonidos, para luego analizarlos e incluirlos en su investigación y que además transmite a sus alumnos para que aprendan a hacer ciencia, dejando de lado cualquier limitación. “Como científica elaboro aplicaciones y trabajo en el usuario para ayudarle en el desarrollo de prototipos para análisis de datos que sean multisensoriales y utilizarlos en las traducciones”, explica.

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En la foto se ve a Wanda Díaz-Merced sosteniendo un bastos y moviendo sus manos para explicar lo que está diciendo.

Wanda Díaz-Merced comenta que haber perdido la visión ya no es un peso porque le permitió redescubrir la forma de hacer la ciencia. “Utilizo los datos y los extrapolo para buscar características de habitabilidad o caracteres atmosféricos fuera del Sistema Solar, escuchando esas intensidades todo el tiempo. Cuando tomo esos datos estoy pensando en cómo mis niños de la Escuela Armstrong para Ciegos pueden tomar una pista de datos distinta, explorarla y hacer mi mismo análisis”.

El conocimiento científico como derecho

Diaz-Merced consultada por Explora, comenta que la ciencia debe ser para todos y evitar cualquier situación que excluya a un futuro investigador. “Todos somos exploradores naturales y queremos investigar dónde estamos, obtenemos mucha información a través de los sentidos y hacemos ciencia todo el tiempo. El conocimiento científico por derecho debe estar al alcance de todo el ser humano. Hay que llamar a los jóvenes a que aprendan a escuchar y ver el espacio como yo lo estoy haciendo”.

Según datos de la prueba internacional PISA 2016 (Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos, PISA por sus siglas en inglés), Chile es uno de los países con mayores brechas de género en el campo científico, donde en matemáticas, los hombres aventajan a las mujeres en 19 puntos y en ciencias en 14.

La investigadora reconoce que ha sentido una doble discriminación al respecto pero que no ha sido una dificultad porque aprendió a identificar estas situaciones. Recuerda un momento en particular, cuando era organizadora de un comité internacional junto a otra persona y la información le llegaba solo a su compañero de labores.

Recalca que lo más importante es hacerse respetar y conversar estas situaciones. “Lo más importante es que no me discriminé yo misma. Hay formas en las que tú debes alertar a la gente, de manera que crees una persona aliada y te des valor a la vez. Hay que hacerse valer. Si estoy inmersa en el campo de la ciencia, produciéndola, no voy a crear un estudio para que mi compañero confíe en que lo estoy haciendo es efectivo”, concluye Wanda Díaz-Merced.