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10 de junio 2017

Taller de derechos para informar de sexualidad a mujeres con discapacidad

Los derechos sexuales y reproductivos de las personas en situación de discapacidad paulatinamente ganan espacio en la agenda pública aún cuando en Chile sigue siendo tabú. Un avance es el taller  realizado entre 2015 y 2016 por la Municipalidad de Frutillar, patrocinado por SENADIS y organizado por la Universidad Austral llamado “Programa buen vivir de la sexualidad y la reproducción” del Sernameg. 

Por Valentina Silva 

Mujeres en el lugar donde se reunieron para realizar el taller.

En la foto un grupo de mujeres con discapacidad entrando al lugar donde se reunieron para el taller de sexualidad.

Si bien Chile suscribe tratados internacionales en materia de derechos de las personas con discapacidad, aún son escasas las iniciativas que invitan a la sociedad y a las mismas personas a debatir, informarse y desarrollar un aprendizaje colectivo respecto al tema.

En un intento por avanzar en ello, durante ocho meses y gracias al Fondo Nacional de Proyectos Inclusivos (FONAPI), se realizó un proyecto en la ciudad de Frutillar que tuvo la finalidad de “lograr que mujeres en situación de discapacidad mejoraran su calidad de vida a través de la generación de conciencia; promoción y difusión de sus derechos sexuales y reproductivos”.

Los talleres fueron dirigidos a mujeres con discapacidad física y/o sensorial, entre 13 a 70 años, que también incluyeron a mamás y cuidadores (as) de mujeres discapacidad cognitiva y/o intelectual de la comuna.  Muchas de las que participaron no tenían acceso a la información sobre sus derechos sexuales y reproductivos, lo que podría haber impedido tomar algún tipo de decisión con autonomía y consentimiento informado. 

Cerca de 40 mujeres participaron en la actividad formativa, mediante videos, folletos, conversaciones grupales y ejercicios de «lluvia de ideas». Para el grupo de mujeres que tenían entre 14 y 19 años, el tema primordial fue el abuso sexual, a muchas de ellas sus madres o padres nunca les habían hablado sobre sexualidad. La mayoría de las jóvenes tenían algún grado de discapacidad cognitiva, siendo primordial trabajar con metodologías que permitieran reiterar los contenidos vistos en clases anteriores para incorporar los análisis que iban realizando. 

Jóvenes entre 14 y 19 años que participaron del taller de sexualidad y reproducción.

Mujeres jóvenes entre 14 y 19 años que participaron del taller de sexualidad y reproducción.

En las mujeres entre 19 y 49 años, el tema central fue la maternidad y las relaciones afectivas. Ellas profundizaron en aspectos personas de sus vidas: «El mandato de género en torno a la obligación de la maternidad, se espera que ellas no tengan pareja sexual ni reproduzcan vida”, detalla el informe del proyecto. 

Mujeres entre 20 y 50 años en la taller en Frutillar.

En la foto se ve al grupo de mujeres entre 20 y 50 años en la taller sobre sexualidad y reproducción en Frutillar.

Algunos de los discursos registrados en la actividad dan cuenta de los prejuicios que giran alrededor de las mujeres en situación de discapacidad:

– “Muchas personas creen que por no ver, no puedo ser mamá. Siempre me culpan si mi hijo se cae o le pasa algo, siempre me cuestionan” (Mujer participante, 42 años, discapacidad sensorial).

– “Mis hijas me dicen que no las debería haber tenido porque no soy capaz de ser mamá (…) ellas no me quieren” (…) “Mi mamá no me deja tener pololo” (Mujer participante, 48 años, discapacidad psíquica).

Mujeres que participaron en el taller en Frutillar.

Una foto de todo el grupo de mujeres que participaron en una de las jornadas del taller.

Por último, en las mujeres de 50 año y más, prevalecieron preocupaciones y reflexiones sobre el autocuidado y la autoestima; algunas de ellas compartieron sus experiencias como dirigentas sociales y líderes locales