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17 de febrero 2017

Asperger, un día para impulsar cambios en la educación durante todo el año

Amasperger

La imagen es un afiche que informa sobre el Día por el Asperger e informa sobre necesidades en educación inclusiva.

Mientras cambia la percepción de las personas en situación de discapacidad y la reforma educacional sigue su curso, la entrada en vigencia de la Ley de Inclusión 20.845 y Decreto 83, es un hecho en Chile.

Por Karina Pérez N.

Lo último que se sabía acerca de la aprobación de la Ley 20.845 era que el Decreto 83 se aplazaría durante un tiempo hasta el 2019, pero todo eso cambió: se comenzará a impartir desde este año gradualmente, primero empezará en Kinder, Primero y Segundo básico.

El Decreto 83 (2015) es el instrumento que permitirá aprobar criterios y orientaciones de adecuación curricular para estudiantes con necesidades educativas especiales de educación parvularia y básica. Dentro de sus particularidades, se encuentra el análisis que realiza a la normativa vigente para los diferentes tipos de discapacidad, planteando además definiciones sobre educación especial o diferencial. Así, se pretende de que la educación entregada será más inclusiva, equitativa, de calidad y con una flexibilidad a la respuesta educativa para la igualdad de oportunidades.

Sobre esto, Patricio Medina, director Administrativo de Amasperger, fundación que desde 2012 se preocupa por la inserción de las personas con Asperger en la sociedad, comenta que dentro de la Ley de Inclusión, el Decreto 83 «es un logro, en la medida de que es un avance hacia la educación inclusiva, no solamente para los niños y niñas con Asperger, si no para todos».

No obstante, el Artículo Nº 7 de la Ley 20.845 representa un obstáculo para seguir progresando en este tema, ya que considera que los colegios especiales pueden hacer selección de sus estudiantes. Para Medina, esto «atenta contra la igualdad». «Las premisas de nosotros (Amasperger) es que niños y niñas con autismo puedan ir a una escuela común», añadiendo que «tener a los niños en colegios especiales y con profesores especiales es una segregación, y es precisamente contrario al objeto inclusivo que queremos para todos».

A pesar del adelanto que significa la aplicación de esta normativa, para Amasperger no es suficiente. Por ello, la agrupación participa del movimiento «Yo incluyo», junto a otras 27 organizaciones con misiones similares, que buscan que la actual reforma educacional incorpore la educación inclusiva como tema central. «Hay que transformar la educación actual con esta gran reforma que se está haciendo, pero además que esa educación sea inclusiva», declara Medina.