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21 de julio 2016

Benito Baranda: «Hemos dicho como Consejo que participación de personas con discapacidad es sumamente importante»

 

El director internacional de la Fundación América Solidaria y miembro del Consejo Ciudadano de Observadores (CCO) del Proceso Constituyente pidió expresamente que se vayan sumando a los cabildos provinciales y regionales distintas voces en lo que considera «un proceso histórico, que nunca tuvimos antes en Chile».

Por Alexis Sánchez P. 

Benito Baranda es sinónimo de lucha. El psicólogo lideró durante 20 años al Hogar de Cristo, donde trabajó en pos de superar las desigualdades de la pobreza que azotaban duramente al país. También tiene una vida y una realidad cercana a la discapacidad; su hija Magdalena, de 17 años, tiene discapacidad visual y auditiva, por lo que se comunica con lengua de señas para las situaciones domésticas y cotidianas.

Por esto, Baranda fue elegido como uno de los 16 miembros del Consejo Ciudadano de Observadores por la Constitución, en la que comparte con personajes como Jean Beausejour, Juanita Parra y Ruth Olate entre otros. Es en este espacio donde él deja claro que la inclusión y la accesibilidad son importantes al momento de la creación de una nueva constitución.

¿Cuál es la importancia de que participen las personas con discapacidad en el Proceso Constituyente?

-Si las personas con discapacidad no participan activamente de lo que está ocurriendo, que incluso podría derivar en la discusión de una asamblea constituyente, mucho de los intereses de lo que se podrían considerar como atropellos a sus intereses, a sus derechos, a su dignidad; no van a poder ser puesto en la Constitución. Por primera vez, tenemos un ejercicio ciudadano, que no teníamos en el pasado, nunca en la historia de Chile tuvimos esto. Por eso es la oportunidad de que se construya, se haga desde la percepción de los ciudadanos y ciudadanas acerca de cómo son tratados por los otros y, principalmente, por el Estado. Como salvaguardan sus derechos y también como se les vincula con deberes y cuáles serán las instituciones del Estado que deberán velar por la inclusión, que se ve lejana en la discapacidad.

¿Ustedes como CCO tienen alguna postura respecto de la participación activa de las personas con discapacidad en el proceso?

Bueno, el proceso es voluntario y así se plantea la primera parte, donde ya concluyeron los ELAs (Encuentros Locales Autoconvocados) y ahora vienen dos encuentros extremadamente importantes. El provincial y el regional. Esta semana comenzarán los encuentros provinciales y el 6 de agosto lo harán los regionales. En ambos encuentros, las personas se pueden inscribir aunque no hayan participado anteriormente en un ELA y para eso deben acceder a la web del proceso para concurrir. Por ello, estos encuentros se harán mayoritariamente en Liceos o Escuelas que tengan fácil acceso para las personas con discapacidad motriz y donde personas con discapacidad visual y auditiva puedan concurrir con alguna persona que le interprete lo que suceda para que sean lo más partícipes del proceso. Hemos hecho presente como Consejo que la participación de las personas con discapacidad es sumamente importante.

Por su historia personal con la discapacidad ¿siente que estamos avanzando hacia una sociedad más inclusiva?

De todas maneras, han ocurrido tres hechos importantes en la sociedad chilena. Un hecho cultural, ya que en un tiempo la discapacidad era asociada a un castigo de Dios, pero esto ya ha ido en retirada. Inclusive, existen familias como la mía que han adoptado hijos con discapacidad, siendo que en el pasado se iban a otros países. Después, hubo un cambio con la reforma educacional, que ha presionado al sistema para la inclusión. Sí, con muchos fracasos, pero son momentáneos y es debido a que las educadoras y educadores se han tenido que capacitar sobre los derechos de los niños con discapacidad. Y lo tercero, es que desde la sociedad civil han existido movimientos que han tensionado la inclusión a favor de las personas con discapacidad. Un ejemplo es la Teletón, que trabaja en pos de demostrar que no es una vergüenza tener un hijo con discapacidad y eso tensiona a la sociedad para mirar de otra manera a las personas con discapacidad. Pero aún queda camino y es largo, ya que hay que entender mucho más al otro y estamos en una sociedad competitiva que lo hace difícil.

¿Qué cambios debería hacer el Estado para asegurar una mejor inclusión?

Creo que uno profundo. Por ejemplo, SENADIS entrega las ayudas técnicas hacia las personas con discapacidad, pero eso lo debería realizar el Ministerio de Salud, el SENADIS debería preocuparse de los derechos de las personas con discapacidad, el financiamiento y procurar que las personas puedan incluirse en la sociedad. De hecho, su objetivo más importante es la inclusión social, no la rehabilitación. Además, el Estado debería velar por establecer condiciones claras desde el punto de vista laboral. Existen empresas que han hecho iniciativas que incluyen, pero es deber del Estado que existan de manera más masiva.

¿Una Ley de Cuotas es una buena opción?

Sí, en una sociedad como la chilena es necesaria pero en periodos de tiempo no muy prolongados; que obliguen a la sociedad a movilizarse por la inclusión. Aunque se debería tener en el mundo público y privado.

¿Qué le falta a la sociedad chilena para una inclusión exitosa?

Si tú no eres capaz de ponerte en el lugar de otro, es muy difícil que esto se haga. Ese es el primer punto, por ello es muy importante que existan leyes de inclusión escolar, ya que si no es en la infancia o en el sistema escolar, ¿cuándo vas a considerar como un igual a una persona con discapacidad?, ¿cómo vas a trabajar para que esa persona tenga derechos? Además, existen una cantidad de barreras arquitectónicas que son muy crueles con las personas con discapacidad, ya que ellos también cocinan o quieren pasear por la ciudad. Quiero decir que si en Europa se está recién avanzando en esto, en Chile recién estamos calentando motores.