EDUCACIÓN

05 de mayo 2016

II Estudio Nacional de la Discapacidad: distribución de la educación en Chile

Por Catalina Ellies

Según los resultados del II Estudio Nacional de la Discapacidad, elaborado por el  Ministerio de Desarrollo Social y el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), el 98,2% la población en situación de discapacidad, entre 4 y 17 años, asiste a un establecimiento educacional. De este total, el 96% son  personas que presentan una discapacidad severa (PeSD) y un  98,4% con una discapacidad calificada como leve o moderada (PsSD).

Considerando lo anterior, entre ambos grupos de personas con alguna discapacidad no hay diferencias estadísticamente significativas, evidenciando la relevancia que tiene para niños, niñas y adolescentes contar con políticas de inclusión en el sistema educacional.

(Audio del texto)

 

La asistencia a clases también es alta: las niñas asisten al 96,3% de las clases y los niños al 95,8%. Quienes no tienen  dificultad o una dificultad leve o  moderada (PsSD) tienen un nivel de asistencia de 98,5% en el caso de los niños y de un 98,2% en niñas.

Niños y niñas con discapacidad severa (PeSD) tienen un 16% de asistencia a la educación parvularia; un 11,8% a la educación especial, un 60,7% a la educación básica y un 12% a la educación media. Mientras que las personas con discapacidad moderada o leve (PsSD) asisten a la educación parvularia en un 16%; a la educación especial sólo en un 0,6%; educación básica en el 58% y educación media de un 25,3%.

Las diferencias significativas entre los grupos de personas con discapacidad severa y moderada o leve se registran en la educación especial con un 11,2% y en la educación media que llega al  13,3%. Lo anterior se puede explicar porque gran parte de los niños y niñas que tienen mayores dificultades, finalizan sus estudios en Octavo Básico o los retoman asistiendo a un recinto de educación especial.

En la misma línea, el porcentaje de personas con discapacidad moderada o leve, que no tienen educación formal, corresponde sólo al 1,3%; quienes tienen básica incompleta es de un 11,3%, básica completa de un 9,8%, media incompleta 14%, media completa 29,2%. Superior incompleta de un 14,4% y superior completa 20%.

En contraste con las personas con discapacidad severa (PeSD): un 7,4% no tiene educación formal; un 23,4% cuentan con educación básica incompleta y un 16,1% de básica completa. La educación media la completan sólo un 24,3%; media incompleta un 14,7%. El 9,1% de las personas con este grado de discapacidad cuentan con educación superior completa, en contraste con el 5,9% que no concluye.

Entre las PsSD y las PeSD, la brecha es estadísticamente significativa en cada nivel educacional alcanzado, con excepción de la media completa. Los tramos de educación que tienen una mayor diferencia son básica completa (12%), superior incompleta (8,5%) y completa (10,9%).

Respecto de los años de escolaridad, se estimó que las personas adultas con alguna discapacidad leve  cuentan con 11,6 años de escolaridad, quienes tienen dificultades moderadas llegan a los 9,6 años. Las personas con una discapacidad severa tiene 7,1 años.

Las diferencias entre las estimaciones para los años de escolaridad son estadísticamente significativas. Las PeSD severa son quienes tienen menos años de escolaridad porque no  alcanzan a completar Octavo Básico; las PeSD leve a moderada en su mayoría llegan hasta Octavo Básico mientras que el promedio de las PsSD llegan a la educación media.