BARRIO UNIVERSITARIO

27 de agosto 2015

Oliver Conde apuesta por Psicología y su flexibilidad laboral

En el barrio universitario las estaciones de metro sin ascensor y los lugares sin rampas de ingreso son parte de la realidad que tienen que sortear las personas con discapacidad ante la falta de accesibilidad en el barrio.

Por Javiera Jiménez y Evelyn Morales.

Oliver Conde se enfrenta todos los días a los desafíos que presenta el barrio universitario para una persona con discapacidad; tomar una micro y buscar una estación de metro que cuente con ascensores para así poder llegar a la universidad. Esta es la realidad no solo de él, sino de muchos jóvenes con discapacidad que buscan un espacio en el mundo universitario.

A sus 30 años cursa segundo año de Psicología en la Universidad Santo Tomás. Pese a las barreras que existen por la falta de accesibilidad en el área de educación, Oliver se puso como meta estudiar una carrera y conseguir su título profesional. Él escogió esta carrera porque le permitía una flexibilidad laboral a futuro. «Me gusta psicología siento que es para mí, si bien tengo muchas fortalezas mi debilidad es el tema de la silla, en muchas carreras tienes que estar contratado por alguien en cambio psicología lo puedes hacer de forma independiente», cuenta Oliver sobre por qué escogió estudiar esta carrera.

La universidad Santo Tomás cuenta con rampa de acceso y ascensores en todos sus pisos, al igual que un sistema de clases de RedApis que permite el acceso a la información para las personas con discapacidad auditiva y motora, el cual Oliver se ve beneficiado.

Conoce más detalles en el siguiente video.