PANORAMAS

14 de julio 2015

Hapto GAM: Transmisores de emociones

¿Cómo será integrar una persona vidente al mundo de la ceguera? Una innovadora iniciativa invita a vivir momentos inigualables, cuya única preocupación es disfrutar y sentir.

Por Rodrigo Andrés Miño Silva

Cuatro guías de HAPTO

La caballería se acerca, mientras que pumas y aves se escabullen en el bosque araucano; el viento sopla y la naturaleza se pronuncia en un territorio casi inexplorado, cuyo único rey dominante es El Volcán. Esta es una de las experiencias que presenta HAPTO 2015, la exposición sensorial del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM).

Jorge Gallegos es un maestro constructor que trabajó por más de 20 años en un oficio, que según él, le era indiferente el ambiente de la discapacidad. Sin embargo, como consecuencia de un ataque cerebrovascular mientras dormía, su vista se nubló y nunca más ha podido apreciar de forma visible todo lo que está a su alrededor.

Por otro lado, está Gabriela Zambrano. Alegre, empática y dispuesta siempre a colaborar, como la definen sus compañeros, esta profesora de arte ha sabido salir adelante e ignorar los prejuicios por padecer una ceguera casi imperceptible para terceros, producto de una negligencia médica tras una operación visual.

El proyecto HAPTO del Centro Cultural Gabriela Mistral presenta una dinámica que invita a personas que no padecen de ninguna discapacidad visual a experimentar las emociones y sensaciones de los diferentes elementos que componen el museo, a través del tacto y la audición. Esto monitoreado por personas con ceguera o baja visión. Jorge y Gabriela son dos de ellos.

Jorge Gallegos interpretando una ocarina.«Lo que nosotros hacemos aquí es presentar el GAM, pero sin ver. Vendamos a nuestros visitantes y los hacemos vivir una experiencia única. Ellos pueden tocar, escuchar y sentir cada sensación que les damos a conocer. Rugimos como pumas o soplamos como el viento del sur. La verdad es que somos unos transmisores de emociones”, explica Jorge.

El trayecto consiste en recorrer el centro cultural, pasar por sus salas de esculturas, pinturas y actividades recreativas; es decir, conocer la historia del edificio y apreciar a ojos vendados un mural que retrata la flora, fauna y el paisaje de Chile.

HAPTO cuenta con tres diferentes trayectos; en el primero da a conocer aquellas esculturas y artefactos de los pueblos originarios del país. En el recorrido los visitantes son capaces de conocer el trabajo de las civilizaciones precolombinas que habitaron desde el norte hasta la zona austral.

Otro circuito es aquel que presenta los monumentos y la infraestructura del centro cultural. En éste los monitores les dan a conocer la historia del edificio construido entre los años 1971 y 1972, así como también las estructuras que en algunas ocasiones no son vistas a simple vista, como el vitral “Volantines” (1972) de Juan Bernal Ponce.

El público de HAPTO se encuentra con los ojos vendados y de espalda al gran mural.

El último tour es el de lo espacios y plazas públicas del GAM. Allí los visitantes son guiados – con los ojos vendados – por las principales áreas abiertas . El recorrido finaliza presenciando el gran mural que representa a Chile, ubicado en el nivel -1. “Trabajar aquí me satisface un montón. Me gusta enseñar y mostrar que ser una persona ciega, no es equivalente a estar dependiente de alguien o algo. Yo me valgo por mí sola, me cuesta un poco, pero lo consigo. Eso es lo que transmito a cada persona que asiste a HAPTO. Les enseño mi mundo e intento crear una sociedad más incluyente”, comenta Gabriela.

Los recorridos se realizan todos los martes desde las 15:00 horas y los viernes desde las 10:00 hrs. y comienzan en el centro de informaciones del GAM, mediante una inscripción previa al correo hapto@gam.cl.

El público disfrutando de la exposición.