DEPORTE

20 de marzo 2014

Senderismo Accesible: un paso a la inclusión

En un punto del camino, la caravana se detiene. Lo hace porque ahí hay algo importante de lo que hablar. No hay cuentas pendientes, tampoco problemas o tareas por resolver. La veintena de personas se ha detenido para observar un chagual, una planta espinosa que vive entre los matorrales del cerro.

Pero al reiniciar la marcha, el chagual ya no es sólo una planta espinosa que vive entre los matorrales del cerro. Es una especie endémica que ocupa su vida en producir una o muy pocas flores. Tiene el destino cruzado con la mariposa más grande del país, la cual lo necesita para existir. Y cuando alcanza su edad madura, esta planta perenne fallece para dar paso a sus niños. Fallece en un proceso de combustión interna que, hasta que alguien lo explique mejor, es mágico.

Monitores y voluntarios

Equipo de Senderismo Accesible

Los monitores y voluntarios que participan del programa «Senderismo Accesible» son jóvenes que se interesan en temas como la preservación del chagual. Visten de celeste durante el trabajo y en su tarea de guiar los monociclos para personas con discapacidad ninguno destiñe. Conocen bien las alternativas del Cerro San Cristóbal (Parque Metropolitano) y han aprendido a aprender de cada centro de rehabilitación y organización que los visita.

«Compartimos harto entre nosotros y eso repercute en que los beneficiarios también sean parte de ese ambiente grato, que es lo más importante. A partir de un trabajo en equipo, vamos generando alta participación con ellos. En lo personal es muy satisfactorio».

Juan Bautista Gangas.

Voluntario «Senderismo Accesible».

La voz de los usuarios

Señalar que las PcD pueden recorrer áreas naturales en una silla asistida llamada julieta es la síntesis del programa. Pero la participación del Centro Comunitario de Rehabilitación de La Reina, aunque una entre muchas, evidenció que el corazón de «Senderismo Accesible» es la emoción de los voluntarios y los usuarios ante la naturaleza y ante el otro, como un rompecabezas que por fin ensambla.

«No me imaginaba esto. Nunca creí que iba a subir al cerro, hace ocho años que estoy así. Por mi discapacidad no salgo a ninguna parte. Es excelente esto».

Miguel Muñoz.

Usuario del Centro Comunitario de Rehabilitación de La Reina. 

«Para nosotros participar de esta actividad con los usuarios es súper importante, súper significativo. Aquí las personas con limitaciones para disfrutar de instancias sociales tienen la oportunidad de generar una actividad con sentido, con un propósito que no es sólo paseo; es compartir con otra gente, aprender y salir de la casa, donde algunos pasan mucho tiempo».

Pablo Mateluna.

Terapeuta ocupacional del Centro Comunitario de Rehabilitación de La Reina. 

 

Madre-e-hija

 

«Estar aquí en la naturaleza con mi hija discapacitada es una experiencia maravillosa ya que ella nunca había tenido acceso a este tipo de experiencias. Maravilloso, qué más puedo decir«.

Claudia Pinchart.

Madre de usuaria del Centro Comunitario de Rehabilitación de La Reina.

Fernando y julieta

Fernando Retamal es el encargado nacional del área de Educación y Voluntariado de la Fundación Sendero de Chile. Si bien la idea de generar un monociclo adaptado para la montaña tiene su origen en Francia a fines del ochenta, él fue el responsable de instaurarlo en Chile. Esto acaeció en 2011, cuando sordo a los celos de «Juliette», visitó el Senadis y confesó su amor por julieta. En el Servicio Nacional de la Discapacidad entendieron el alcance del proyecto y decidieron «enchular» a julieta, con un costo aproximado de 600 mil pesos por cada unidad. «Senderismo Accesible» es fruto de esa historia. Hoy Fernando coordina los últimos meses del segundo año del programa (extendido hasta mayo) y reconoce que, a pesar de los positivos resultados obtenidos, teme por su continuidad.

 

Fernando-Retamal

 

«Nuestra intención y nuestras ganas son que este proyecto continúe durante este año y que ojalá también se extienda a regiones, poniéndole algunos desafíos mayores. Por ejemplo, incorporar dentro de los monitores a gente con algún grado de discapacidad. Si tienen la intención de trabajar con nosotros, bienvenido. Trabajar con personas con Síndrome de Down, bienvenido. Queremos que sea un programa verdaderamente inclusivo».

Fernando Retamal.

Encargado nacional del área de Educación y Voluntariado, Fundación Sendero de Chile.

Si quieres reflexionar sobre el programa «Senderismo Accesible», no te pierdas la columna de la experta Andrea Boudeguer aquí.

Aprecia toda la belleza de «Senderismo Accesible» en la siguiente galería fotográfica.